El vecindario reclama la llegada del suburbano a este populoso barrio del este de Madrid desde finales de los setenta, aunque las movilizaciones en la calle no se producen hasta los noventa. De las primeras concentraciones en las que apenas participan dos decenas de personas se pasa, progresivamente, a actos de centenares de vecinos.
2003-2004 es el periodo de mayor intensidad en la protesta: la asociación vecinal consigue reunir a más de 2.000 personas en una manifestación por las calles del barrio. La Nueva Elipa lleva su demanda a los carnavales oficiales de la capital.
La presión en la calle corre paralela a las reuniones con todos los partidos políticos y la Administración. La llegada de Esperanza Aguirre a la Comunidad de Madrid compromete en 2003 la llegada del metro a La Elipa.
En febrero de 2007 y después de 30 años de reivindicaciones, los vecinos y vecinas celebran la inauguración de una parada de metro que actualmente da servicio a unas 60.000 personas.