En 1985 las cooperativas PSV y VITRA crean, junto con la Comunidad de Madrid, un consorcio para construir el PAU-4, un ensanche urbanístico que se levantará en el este de la capital.
En diciembre de 1992 los juzgados declaran la quiebra de la PSV, lo que da lugar a la constitución de entidades de afectados, cuyo número se eleva a 3.000 vecinos, y a la Asociación de Futuros Vecinos de Valdebernardo (AFUVEVA). El colectivo promueve una movilización masiva y se crea una mesa de negociación.
Los vecinos presentan una querella criminal contra los promotores y gestores de la PSV. Mientras, mantienen la presión en la calle para forzar la intervención de la Comunidad de Madrid y del Ministerio de la Vivienda.
En 1995 el Gobierno del PSOE interviene y crea SEGISA para construir las viviendas prometidas. AFUVEVA participa en las negociaciones y en la junta de seguimiento que se pone en marcha.
En 1996 se acelera la construcción del barrio y las últimas casas se entregan el 4 de julio del año siguiente. Valdebernardo es hoy un espacio con viviendas y equipamientos de calidad más que razonable.